01/11/2010

El mal hábito de desistir.


"Porque usted,
mi estimada fruta,
es una artista".

Esta fue la respuesta que recibí al cuestionar sobre mi sensibilidad. Ja, la crisis nerviosa que le da a todo artista atormentado. Pfff, qué trillado.
-Por qué no vuelve a pintar?-, me dice; a lo cual respondo con desánimo alegando la severa consecuencia a un bloqueo psicológico.
En busca de una luz acepto someterme a tratamiento -una vez más-, idea que en realidad me agrada. Y esque en el fondo sé lo que tengo que hacer,lo que sucede es que puta!:necesito que alguien -después de escucharme y al rato aguantarse una que otra lágrima-me lo diga con mayor claridad. También es cierto que tirar este tapón me hará sentir bien, y lo debo tirar de la forma en que me dé la gana.Escribo, hago un dibujo deprimente y le doy vuelta a los pensamientos en mi cabeza: -Qué es lo que tengo?, Depresión será la cosa?-. Parece chiste, historia de cuento o moda, la cosa esque algo parecido me está abrazando y puede ser la causa de muchos otros males actuales, como el de no pintar (para citar uno de los menos graves). Varios de los síntomas comunes me están sucediendo y que he hecho en las últimas semanas para detenerlos? no mucho; me he dejado llevar por esta ola de penas. Para estos tiempos ya tengo una maestría en procrastinación
.

-Véase, pálida, ojerosa y flaca, además de ese cráter en su cara..no le da vergüenza?-
- Si, mucha, por eso no quiero salir ni hacer nada. Pero más vergüenza da el creerse incapaz de superar esto.

En eso el vaso de agua en el que me ahogué empezó a gotear.