(1) El vómito es peor que la mierda, cuando inesperadamente se devuelve eso que acabamos de ingerir. Lo bueno de ambas cosas es que no quedan en el cuerpo.
(2)Es necesario vomitar si se está intoxicado, pero tampoco es cómodo que pase muy seguido. Vomitar limpia, marca una pauta estomacal y luego de un tiempo todo parece ir bien. No es lo mismo que la mierda, que cotidianamente se expulsa. Vomitar es sinónimo de que algo anda mal, debido a que lo que entró es nocivo y no se puede quedar -no aporta nada-. La mierda se retira luego de dejar todo lo que nos pudo dar, el vómito no deja nutrientes, no deja nada.
(3)Ambos son atractivos en primer grado: lucen deliciosos y entran por la vista o por el olfato. A veces se puede tener cierta intuición de que lo que se come podría caer mal, si eso pasa es mejor no comerlo. Sin embargo, se continúa porque gusta, sin importar lo que pueda pasar luego. Ya luego se aprende a discernir entre lo que hace vomitar y lo que hace simplemente cagar.
Yo por mi parte hoy vomité de improviso. Ya me venía sintiendo mal desde hace días. Después de vomitar me sentí mejor. Mañana vuelvo a empezar.