En un entorno en donde las unidades dinámicas de las diferentes identidades construidas se relacionan son normales los juegos de poder, conocidos comúnmente como"roces". Acá escribe una declarada vouyeur en etapa crónica de las conductas humanas.
El furor de ganar ese juego (o mas bien todos) hace que se le hinchen los cachetes y se le dilaten las yemas de los dedos.Los internetz , los idiomas y el humor negro son perfectos para el desarrollo de los eventos figurativos, así como responder de la misma forma en que habla un "nacido para triunfar" como decía un amigo-pero de manera sutil para que nadie salga ofendido-. Su victoria se manifiesta en el orgásmico placer intelectual, así como en el hecho de dejar (más que claro) su poder absoluto.
Sin embargo, aún mayor es la fruición de ver de qué forma reacciona el otro.
1. Si se enoja y hace berrinche raya en la vergüenza y alteración; ya que en ningún momento se ha cometido ofensa alguna. Esta acción no es más que sinónimo de interés para el intelectualoide, lo cual le regocija.
2.Si se hace caso omiso a sus placeres por lo general se aburre, ya que lo encontramos en una partida de squash. Aunque hay que tener cuidado, de modo que la posición del otro puede padecer de sumisión o indiferencia. Muchas veces esto se toma como un nocaut, debido a que su victoria no tuvo obstáculos.
3.En el caso de que se siga su juego, es entregarse a la batalla fría: se atiene a las consecuencias, estamos frente a una lucha de poder intensa. Saque todo su squemata y trate de dejarlo callado.
No olvide que el otro es un ego también.
El furor de ganar ese juego (o mas bien todos) hace que se le hinchen los cachetes y se le dilaten las yemas de los dedos.Los internetz , los idiomas y el humor negro son perfectos para el desarrollo de los eventos figurativos, así como responder de la misma forma en que habla un "nacido para triunfar" como decía un amigo-pero de manera sutil para que nadie salga ofendido-. Su victoria se manifiesta en el orgásmico placer intelectual, así como en el hecho de dejar (más que claro) su poder absoluto.
Sin embargo, aún mayor es la fruición de ver de qué forma reacciona el otro.
1. Si se enoja y hace berrinche raya en la vergüenza y alteración; ya que en ningún momento se ha cometido ofensa alguna. Esta acción no es más que sinónimo de interés para el intelectualoide, lo cual le regocija.
2.Si se hace caso omiso a sus placeres por lo general se aburre, ya que lo encontramos en una partida de squash. Aunque hay que tener cuidado, de modo que la posición del otro puede padecer de sumisión o indiferencia. Muchas veces esto se toma como un nocaut, debido a que su victoria no tuvo obstáculos.
3.En el caso de que se siga su juego, es entregarse a la batalla fría: se atiene a las consecuencias, estamos frente a una lucha de poder intensa. Saque todo su squemata y trate de dejarlo callado.
No olvide que el otro es un ego también.
